Óscar Lasheras Mayo
Director de ComuniClub
Fundador de Gestiona tu Comunicación y entrenador en habilidades comunicativas. Dirige el club y cierra las sesiones con la lista concreta de lo que tienes que arreglar antes del lunes siguiente.
Club de oratoria online · En directo por Zoom
Eso se entrena. Lunes sí, lunes no, de 19:00 a 21:00: comunicas en una sala de cinco personas, un mentor te corrige, repites hasta que sale. A las 21:00 alguien gana el reto de la noche.
Próxima sesión
Calculando…
En directo ahora mismo
Aquí se viene a comunicar, no a mirar.
Empecemos por lo incómodo
Martes, 10:05. Sala de reuniones o pantalla compartida, da igual.
Te toca a ti. Y vuelves a hacer lo de siempre: leer las diapositivas medio de espaldas, ir más rápido de la cuenta y terminar con un «bueno, pues eso» mientras miras si alguien ha levantado la ceja.
Y eso que has visto charlas TED. Que has leído sobre pausas y sobre storytelling. Que igual hasta hiciste un curso de esos de fin de semana.
La oratoria no se aprende viendo. Se aprende comunicando.
Comunicando delante de alguien que se moleste en decirte, con nombre y apellidos, en qué frase exacta perdiste a la sala. Eso es lo raro. Eso es lo que casi nadie te da.
Nadie te va a decir que la introducción sobraba entera y que la gente desconectó en el minuto uno. Se lo dirán entre ellos, en el pasillo.
Practicar solo en casa es cómodo, y por eso no sirve: el espejo jamás te dice que has repetido «o sea» catorce veces en tres minutos.
La entrevista. El comité. El brindis en la boda de tu hermana. Sin haberlo practicado antes ni una sola vez en un sitio donde equivocarse no cueste nada.
Diagnóstico · 30 segundos
Cuatro preguntas. Al final sabrás cuál de las cuatro habilidades te está costando más caro y qué se hace con ella dentro del club.
Anatomía de un lunes
Sin clase magistral de hora y media. Una habilidad, salas de cinco, práctica hasta el aburrimiento y un reto final del que solo sale un ganador.
19:00
Una sola. La pausa, el arranque, la estructura, la voz, la improvisación o el cierre. Lo que toque ese lunes, y se trabaja hasta dominarlo. No diez cosas a medias.
19:20
Cinco personas y alguien que sabe. Ahí no te escondes detrás de la cámara apagada: te toca comunicar sí o sí, y tu mentor está para cortarte a media frase cuando haga falta.
19:35
Comunicas. Te corrigen. Repites. Te vuelven a corregir. Repites otra vez. Toda la magia está ahí: la mayoría de la gente no ha repetido un discurso suyo en voz alta ni una vez en su vida.
20:20
El mejor de cada sala pasa al reto final. Y sí, puede tocarte a ti la primera noche: ha pasado más veces de las que imaginas.
20:35
Los elegidos compiten entre ellos en un reto de comunicación. Gana uno. No hay copa: hay toda la sala mirándote y sabiendo que te lo has ganado.
21:00
Óscar, Sebastián, Hugo y los mentores te dicen qué funcionó, qué no y qué cambiarías. Detalle a detalle. Sin crueldad y sin anestesia: ese es el trato desde el primer lunes.
Master Sessions
Viene un referente de verdad, de los que se ganan la vida con esto, y comparte lo que sabe solo para el club. Siempre en el mismo orden.
Alguien que domina un ámbito concreto de la comunicación lo cuenta en exclusiva para ComuniClub. No es un webinar reciclado de YouTube.
En cuanto acaba, se practica lo que acaba de explicar. Lo que no se usa en caliente se olvida en frío, y eso lo sabe cualquiera que haya salido de un curso sin aplicar nada.
Y al final, preguntas y respuestas con el ponente. Las tuyas, las que llevas meses queriendo hacerle a alguien que sepa de verdad.
El torneo anual
El tema lo eliges tú: comunicas sobre lo que te dé la gana, y por eso no hay excusa. La fecha te la dan ellos: te asignan el día en el que subes, y esa sesión se cierra por todo lo alto con quienes tienen discurso para ese lunes.
Al bajarte, feedback detallado de todos los profesores. Los cuatro minutos duran cuatro minutos; lo que aprendes de ellos, bastante más.
Acumulas discursos de cuatro minutos, cada uno sobre el tema que tú hayas elegido. A partir de un mínimo, y según tu nivel, clasificas.
Semifinales. Aquí ya no basta con haber mejorado un poco desde enero.
La final. Salen el campeón y el subcampeón del año.
No hay premio en metálico. Hay algo que se nota más: el día que te subes a esa final ya no eres la persona que entró en enero muerta de vergüenza.
4:00
Dale y quédate en silencio hasta que llegue a cero. Cuando veas lo que duran, entiendes por qué se practican tanto: ese hueco hay que llenarlo con algo que la gente recuerde al día siguiente.
Escribe o pega tu texto y verás en tiempo real si entra en los cuatro minutos.
La letra pequeña que no escondemos
| Cada cuánto | Entrega | Qué disciplina construye |
|---|---|---|
| Cada 2 semanas | Vídeo de 1 minuto | Grabado con el móvil, sobre un tema que eligen los profesores. Te acostumbra a verte, que es el paso que casi todo el mundo se salta. |
| Cada 2 semanas | Texto de 300 palabras | Mismo tema. Escribir corto obliga a saber exactamente qué quieres decir y a sostener una sola idea sin adornos. |
| Cada mes | Texto de 3.000 palabras | También con tema asignado. Es el que entrena la constancia: aguantar un argumento largo sin que se te caiga a la mitad. |
¿Y por qué escribir, si esto va de comunicar?
Porque comunicar bien no es tener labia. Es pensar ordenado. Y eso, guste o no, se entrena escribiendo.
Luego se comparten en sesión y se comentan entre todos, que es cuando de verdad se aprende. Esto pide constancia: quien sostiene las entregas mes a mes avanza al doble de velocidad. Y quien no las sostiene, también lo nota.
Un año dentro
Los números no son promesas de marketing: salen de lo que acabas de leer. Dos horas por sesión, un vídeo y un texto cada dos semanas, y un texto largo al mes.
20sesiones de dos horas
Treinta y seis mil palabras son, más o menos, un libro corto. Escrito por ti, corregido por otros y defendido en voz alta.
Quién te va a corregir
Junto a los mentores de cada sala, son quienes cierran cada sesión y cada discurso del torneo con el feedback detallado.
Director de ComuniClub
Fundador de Gestiona tu Comunicación y entrenador en habilidades comunicativas. Dirige el club y cierra las sesiones con la lista concreta de lo que tienes que arreglar antes del lunes siguiente.
Profesor y mentor
Acompaña las salas pequeñas y evalúa el reto final. De los que escuchan tu discurso entero y te señalan la frase exacta en la que perdiste a la sala.
Profesor y mentor
Trabaja contigo en sala y en los discursos del torneo. Si crees que la energía al comunicar no se entrena, cambias de opinión el primer lunes.
Vamos a ahorrarnos tiempo los dos
Lo que todo el mundo pregunta antes de entrar
Sí, y vas a sobrevivir como sobrevivimos todos. Empiezas en una sala de cinco, con un mentor y cuatro personas exactamente igual de nerviosas que tú. Aquí nadie llega siendo bueno: se llega queriendo serlo.
Pasa, y pasa más de lo que crees. La diferencia es que aquí quedarte en blanco no te cuesta el ascenso ni la venta: te cuesta treinta segundos incómodos y te deja un aprendizaje que ya no se te olvida. El club existe literalmente para eso.
Sí, y de hecho es el mejor momento, porque no traes vicios que desaprender. Se trabaja una habilidad por sesión y siempre en salas de cinco, así que nadie te suelta delante de todo el club el primer lunes.
En directo, por Zoom, lunes de 19:00 a 21:00 hora española, cada dos semanas. No hay versión cómoda de esto: la oratoria se entrena comunicando y con alguien escuchándote.
No. Puedes venir, practicar en tu sala y no presentar ni un discurso. Ahora bien, al tercer o cuarto lunes viendo a otros subirse empieza a picar, y ese picor es justo lo que te hace mejorar.
Sobre lo que tú quieras: el tema lo eliges tú. Lo que te asignan es la fecha, es decir, el lunes en el que te toca subir. Cuatro minutos, tu tema, y al bajarte el feedback de todos los profesores.
Nadie te va a echar por no entregarlas. Pero seamos sinceros: quien manda su vídeo de un minuto, sus 300 palabras y su texto mensual avanza al doble de velocidad. No es una amenaza, es lo que se ve sesión tras sesión.
Avisas y ya está, esto es un club y no un régimen militar. Lo único que se pide es que la ausencia sea la excepción: a quien falta tres seguidos se le nota en cuanto vuelve a subir.
Casi nadie viene a preparar un TED. Viene para dejar de arruinar reuniones, para defender un proyecto sin que se le tuerza la voz, para vender mejor lo que hace y para que sus ideas dejen de morir por culpa de cómo las cuenta.
El próximo lunes va a pasar igual
Va a haber gente comunicando, equivocándose, repitiendo y mejorando. Y a las 21:00 habrá un ganador de la noche. Puedes estar dentro, o puedes seguir esperando a tener más confianza.
Te ahorro la espera: la confianza no llega antes de comunicar. Llega después. Siempre después.
La comunidad
Ahí está todo: el enlace del Zoom de cada lunes, el calendario de sesiones, las entregas, los temas y la gente que ya está dentro.
Se abre skool.com/comuniclub en una pestaña nueva.
Si has llegado leyendo hasta aquí, ya sabes que quieres entrar.
Lo que te frena no es que te falte información. Es que ponerte delante de gente da miedo.
Buena noticia: aquí ese miedo no es el impedimento. Es el requisito de entrada.
Nos vemos el lunes.